El estímulo sexual suele motivarse volcando los cinco sentidos hacia las zonas erógenas del cuerpo, aunque a veces éstas son sustituidas por prendas u objetos, llegando a ser la única manera de obtener satisfacción. Quien así vive su sexualidad es llamado fetichista.

El fetichismo consiste básicamente en adorar y rendir culto a algo. En el sexo se traduce en un aumento del deseo sexual con la presencia de un objeto, una parte del cuerpo o por estar en una situación concreta, siempre y cuando no sean los propios órganos sexuales. El placer no tiene límites y hay muchas formas de conseguirlo, ¿quieres saber más sobre el fetichismo? ¡Sigue leyendo!

La palabra deviene del francés fètiche, que en latín significa “ficticio” o “artificioso”, y de ismus, también del latín, e indica “estado” o “condición”. Lo que para muchos es una perversión, consiste en el uso de partes del cuerpo (ajenas al propio) u objetos que en sustitución de los genitales de la pareja se tornan indispensables para provocar el orgasmo. En otras palabras, la utilización de manos, pies, senos, nalgas, piernas y más, de otras personas para alcanzar la satisfacción sexual; pero igualmente participan prendas de vestir, guantes, medias, pieles, zapatos, cinturones, bufandas, ropa interior y lo que la imaginación permita, siempre y cuando sean o hayan sido parte de la indumentaria de un ser deseado.

El fetichismo es otra de las múltiples formas de aumentar el placer, muchas personas se sienten más afines a una parte del cuerpo concreta, que tanto verla como tocarla les produce excitación sexual. Esta práctica tiene muchas maneras de presentarse, ¡vas a alucinar con algunas de ellas! No te lo pierdas. El fetichismo puede ser también hacia olores y sabores concretos relacionados con el sexo, como a esta selección de aromas y lubricantes que tenemos.

Dentro del arte también hemos podido verlo, el fetichismo se encuentra a menudo porque un buen número de artistas plasman sus gustos u obsesiones en sus obras. Luis Buñuel, por ejemplo, y su fascinación por el pie de la mujer que aparece en algunas de sus películas.

El fetichismo puede ser hacia objetos sexuales sin los que la persona no logra sentir excitación. Muchos de ellos son juguetes sexuales que, aunque no son siempre necesarios, es divertido probarlos.

El fetichismo en este extremo requiere tratamiento integral en donde se busque controlar la angustia que lo lleva a desencadenar la parafilia, al tiempo que el paciente pueda establecer relaciones de pareja.

Hoy todos podemos tener más placer y evitar en enfermedades.

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