Sexo tenemos, pero ¿salud sexual?
Hablar de sexo puede ser facilísimo… hasta que aparece la frase salud sexual. Podemos contarle a alguien nuestras experiencias, hablar de lo que nos gusta e incluso compartir fantasías, pero preguntar “¿cuándo fue tu última prueba de ITS?” todavía puede sentirse como entrar en terreno incómodo.
Sin embargo, tener una vida sexual activa también implica aprender a cuidarnos. Y no, eso no significa convertir cada encuentro en una consulta médica. Significa contar con información, comunicarnos y tomar decisiones que nos permitan disfrutar nuestra sexualidad de una manera más consciente.
Salud sexual: mucho más que evitar una ITS
Cuando hablamos de salud sexual, no nos referimos únicamente a prevenir infecciones de transmisión sexual (ITS) o embarazos no planeados.
La Organización Mundial de la Salud plantea la salud sexual desde una perspectiva de bienestar físico, emocional, mental y social relacionado con la sexualidad. Es decir, también entran en la conversación el respeto, la seguridad, el consentimiento y la posibilidad de vivir experiencias placenteras.
En pocas palabras: cuidarte no debería estar peleado con disfrutar.
Las conversaciones que también forman parte del sexo
Sí, sabemos que algunas preguntas pueden sentirse un poquito awkward. Pero si existe suficiente confianza para compartir intimidad, también debería existir espacio para hablar de cómo cuidarse.
Algunas conversaciones importantes incluyen:
- ¿Cuándo fue nuestra última prueba de ITS?
- ¿Qué método anticonceptivo utilizamos?
- ¿Vamos a utilizar condón u otro método de barrera?
- ¿Tenemos otras parejas sexuales?
- ¿Qué nos gusta y qué preferimos evitar?
- ¿Cuáles son nuestros límites?
No necesitas hacer todas estas preguntas cinco minutos antes de quitarte la ropa. La idea es normalizar estas conversaciones y tenerlas cuando exista la posibilidad de comenzar una
Hacerse pruebas de ITS también es autocuidado
Uno de los grandes problemas alrededor de las infecciones de transmisión sexual es que algunas pueden no presentar síntomas. Por eso, sentirte perfectamente bien no necesariamente permite saber si existe una infección.
Los CDC señalan que las pruebas de ITS son importantes para las personas sexualmente activas y que cuáles pruebas se necesitan y con qué frecuencia depende de factores como edad, prácticas sexuales y otros aspectos individuales.
Por eso, en lugar de pensar:
“Si tuviera algo, me daría cuenta”
es mejor hablar con un profesional de la salud sobre las pruebas adecuadas para cada caso.
Consentimiento: preguntar no mata el mood
“¿Te gusta?”
“¿Quieres seguir?”
“¿Está bien si hacemos esto?”
Spoiler: ninguna de estas preguntas tiene por qué arruinar el momento.
El consentimiento implica una decisión voluntaria y puede retirarse en cualquier momento. Haber aceptado una práctica anteriormente tampoco significa aceptar automáticamente otras prácticas o futuros encuentros.
Preguntar, escuchar y respetar también forman parte de una experiencia sexual saludable.
Protección sin pena, por favor
Hablar de métodos de barrera tampoco debería sentirse como una señal de desconfianza.
El uso correcto y consistente del condón puede reducir el riesgo de muchas ITS y de embarazos no planeados, aunque no elimina completamente todos los riesgos.
Tener esta conversación no significa desconfiar de la otra persona. Significa que ambas están participando en el cuidado de su salud sexual.
Menos tabú, más comunicación
Tener sexo y cuidar nuestra salud sexual no deberían existir en universos separados.
Podemos hablar de placer y también de protección. De fantasías y también de límites. De lo que nos gusta y también de cuándo fue nuestra última prueba.
La próxima vez que hablar de salud sexual te parezca incómodo, recuerda algo: probablemente sea una conversación mucho más sencilla que lidiar después con una situación que pudo prevenirse.
Hablar también es cuidarse. Y cuidarse también puede ser sexy.
Palabra clave principal: salud sexual
Palabras clave secundarias: sexo seguro, ITS, infecciones de transmisión sexual, pruebas de ITS, consentimiento, protección sexual, métodos de barrera.
Fuentes: Organización Mundial de la Salud (OMS), información sobre salud sexual; Centers for Disease Control and Prevention (CDC), recomendaciones sobre pruebas y prevención de ITS.
Nota importante para el artículo
La información presentada tiene fines educativos e informativos y no sustituye la valoración médica profesional. Ante síntomas como irritación, dolor, flujo anormal, ardor o sospecha de infección, se recomienda consultar a un médico o especialista en salud sexual.
Escríbenos
Placer seguro, sin rodeos.
Te ayudamos con información sobre productos, compra y uso seguro.
